Galapagar y sus figuras ilustres

Jacinto Benavente

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Jacinto Benavente (1866-1954) Hijo Predilecto

Nacido en el seno de una familia acomodada, desde muy joven muestra devoción por las letras. Pese a haber empezado la carrera de Derecho, la abandona a la muerte de su padre para dedicarse exclusivamente a la Literatura en todos sus géneros, si bien es especialmente considerado por su actividad como dramaturgo.

A los 28 años ya se daba a conocer entre el gran público con El nido ajeno, obra que, pese a no cosechar ningún éxito, le sirvió para que su nombre empezara a sonar entre los escritores más innovadores del panorama artístico español. Desde entonces trabaja sin cesar, logrando entusiasmar al público de todos los países de habla hispana y mereciendo, por lo general, el aplauso de la crítica.

Es un escritor de fino espíritu crítico, aguda ironía e ingenio vivo, elegante e incluso punzante y satírico en ocasiones. En su teatro retrata a la sociedad de su tiempo. Gran conocedor de los secretos de la escena, sus comedias se desarrollan con una sorprendente naturalidad y un cabal conocimiento de las posibilidades dramáticas. Las obras de Jacinto Benavente han sido traducidad a numerosas lenguas y representadas por todo el mundo. En 1922 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura, como recompensa por toda una vida de dedicación a las letras. En España hasta entonces solamente lo había logrado otro dramaturgo: José Echegaray.

Visionario de su tiempo, Jacinto Benavente considera el cine como un formato tan válido como el teatro y aprovechando su posición social y contactos, se lanza a varias empresas entre las que se encuentran la productora Films Benavente, además de importantes colaboraciones con cineastas como Benito Perojo, o actividades como guionista, adaptador o director. De sus obras se han hecho multitud de adaptaciones. Él mismo coordinó la adaptación de Los intereses creados en 1911, considerada la mejor traslación a la pantalla de una obra suya.

Hasta poco antes de su muerte, con más de ochenta años, Jacinto Benavente sigue conservando su vitalidad e ingenio, escribiendo y estrenando comedias, que todavía hoy en día levantan gran expectación, demostración de que este autor es atemporal y que puede llegar a emocionar al público aún en nuestros días, sabiendo dramatizar los problemas y afanes de la sociedad moderna. 

Vínculo con Galapagar

Es especialmente destacable la importancia de la Finca El Torreón, elegida como residencia de descanso del dramaturgo en los últimos años de su vida. Gran amante de este municipio, dispone en su testamento la intención de reposar allí para siempre, en el lugar donde había descansado los últimos años de su vida y que había servido de fuente de inspiración. Galapagar ha recuperado en los últimos años la tradición de depositar flores y leer fragmentos de su obra alrededor de su tumba, ubicada en el Cementerio viejo de Galapagar "El Chopo", en el aniversario de su fallecimiento.